Mañana es el día, el gran día. Mañana paso una página más en mi libro de vida y comienzo a escribir otra, más larga e importante. La universidad me abre sus puertas -en principio- por cuatro años.

Después de tres largos meses de vacaciones en los que perdí la noción del tiempo, mañana me espera la alarma a las 07:15...

¿Y por qué universitariamente estresada si aún no he empezado? Pues porque el pasado viernes acudí a la sesión de bienvenida (eso dicen ellos ¬¬'). Sobre nosotros cayó un aluvión de libros que debemos encontrar sea como sea. Después de pasearme por todas las librerías del centro de Barcelona (incluso una religiosa ¬¬') y de ver cómo la especializada en Derecho estaba en obras, acabé por tener una tenue desesperación sobre mi mente. Lo que me espera...

Me espera un mundo nuevo, lleno de leyes y decretos que, como dijo el argentino profesor de Teoría del Derecho, sólo se consigue con posaderas a la siisha, cooodos en la meeesa. Nada más. ¡Ah, sí! Y memoooria, recuérdenlo bien, memoria.